
El edificio rojo de Akihabara
Cuando hice esta fotografía en 2023, el edificio ya se llamaba GiGO Akihabara 1. Su fachada roja, sin embargo, llevaba décadas formando parte del paisaje de Akihabara y de la memoria visual de quienes crecieron con los arcades de SEGA.
Abrió en otoño de 1992 como High-Tech Land Sega Shintoku, la primera tienda de SEGA en Akihabara. Después fue cambiando de nombre —High-Tech Land Sega Akihabara, Club Sega Akihabara y SEGA Akihabara 1, entre otros— sin perder su condición de punto de encuentro para jugadores y curiosos.
Qué era GiGO
GiGO es la marca de salones de entretenimiento con la que GENDA reagrupó buena parte de los antiguos arcades de SEGA. No era una tienda de consolas: GiGO Akihabara 1 era un edificio dedicado a jugar, con varias plantas de máquinas arcade, juegos de ritmo, simuladores y espacios de premios.
Eso explica por qué no era una fachada cualquiera. Durante más de tres décadas fue un punto de referencia para la cultura del videojuego en el barrio, tanto para quienes iban expresamente a jugar como para quienes cruzaban Akihabara atraídos por su imagen.
Abre como High-Tech Land Sega Shintoku.
Fotografío su etapa como GiGO Akihabara 1.
GiGO cierra su etapa en el edificio el 31 de agosto.
El cierre de GiGO no fue el derribo de un lugar, sino el final de una etapa: el contrato de alquiler venció y la actividad arcade pasó a otro operador. La fotografía adquirió así una dimensión documental que no tenía cuando la hice.
Esperar a que la escena se complete
La fachada por sí sola ya era potente, pero necesitaba algo más para que la imagen no se quedara en un registro arquitectónico. Encontré un ángulo desde el que el tren cruzaba delante del edificio y esperé a que un taxi entrara en el encuadre.
Tren, publicidad, fachada, cables y taxi construyen una escena que podría pertenecer a una ficción nocturna. No fue una imagen preparada: fue cuestión de leer el lugar y esperar a que todos los elementos coincidieran.

Akihabara: de ciudad eléctrica a cultura pop
Akihabara, o Akiba, nació como un área de venta de componentes eléctricos tras la posguerra. Con el tiempo se convirtió en un gran distrito de electrónica y tecnología, y después en uno de los centros más reconocibles de la cultura del manga, el anime, los videojuegos y el coleccionismo en Tokio.
Por la noche, pantallas, rótulos, tráfico y vías elevadas concentran una energía muy particular. Es fácil fotografiar el exceso, pero lo interesante es buscar una escena concreta dentro de ese ruido. Si se fotografían comercios, trabajadores o visitantes, conviene preguntar antes y respetar las normas de cada local.
Liam Wong, una referencia reconocida
Mi viaje a Tokio estuvo muy ligado a mi interés por la fotografía neo-noir y cyberpunk. Una fotografía de la fachada de SEGA en Akihabara hecha por Liam Wong, incluida en su libro TO:KY:OO, me impactó especialmente y fue uno de los motivos que me llevaron a viajar a Tokio.
La influencia sirve cuando te hace observar mejor: buscar una luz, una relación de colores o un momento que de otro modo pasarían desapercibidos. No se trata de repetir una imagen, sino de asumir el punto de partida y encontrar una escena propia.
El edificio sigue abierto, pero el icono rojo desapareció
Silk Hat Akihabara
1-10-9 Sotokanda, Chiyoda, Tokio.
El mismo edificio reabrió el 22 de noviembre de 2025 como Silk Hat Akihabara, operado por Matahari Entertainment. Su propia presentación lo describe como un edificio blanco: la actividad arcade continúa, pero la fachada roja que convirtió a GiGO en un icono visual ha desaparecido. GiGO mantiene actividad en Akihabara con sus salas 2, 3 y 5.
La dirección sigue allí, pero la marca GiGO y su antigua fachada roja ya pertenecen al pasado. Por eso esta imagen no intenta congelar un Tokio imaginario: conserva un momento concreto de una ciudad que cambia incluso en sus lugares más icónicos.